Garantía de electrodomésticos

lavadora en llamas

La modificación de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios recoge la ampliación de los plazos de garantía.

El plazo de garantía de los productos pasa de 2 a 3 años para los productos vendidos a partir del 1 de enero de 2022, y los fabricantes deberán asegurar las piezas de repuesto de sus productos durante 10 años.

La nueva norma amplía estos plazos:

  • La garantía legal de los productos pasa a ser de 3 años.
  • La obligación de mantener la existencia de piezas de reparación y de un servicio técnico adecuado se extiende a 10 años a partir de la fecha en la que el producto deje de fabricarse.

Otra novedad muy interesante para los consumidores es la relativa a la carga de la prueba: se amplía de 6 meses a dos años el periodo en el que el consumidor no necesita demostrar la falta de conformidad del producto.

La nueva normativa se aplicará desde el 1 de enero de 2022 para los productos vendidos a partir de esa fecha. Desde ese momento, el plazo de garantía será de tres años para cualquier tipo de producto, y de dos para el suministro de contenidos o servicios digitales en tanto que la trasposición conjunta de la Directiva UE 2019/770 de servicios digitales amplía la aplicación de los derechos de los consumidores a estos contratos.

No es necesario presentar el seguro del coche en la ITV: se comprueba directamente en el Registro de la DGT

puerta de garaje con rótulo de la ITV

Los operarios de la ITV podrán consultar en el Registro de la DGT este documento.

Desde los propios centros de Inspecciones Técnicas se comprueba, en directo y en el momento de la ITV, si el conductor del vehículo ha contratado el seguro pertinente para circular.

El acceso a esta información está disponible en el Registro de la DGT al que tienen acceso los operarios de estos centros. En el caso de no tener ningún seguro contratado, desde AECA advierten que la inspección no se llevará a cabo. Las multas por circular sin la ITV en regla rondan los 200 euros y la pérdida de puntos en el carné de conducir. 

Desde AECA han querido recalcar la importancia de superar la ITV y, al mismo tiempo, de contar con un seguro de coche o de moto (evidentemente, porque sin este último no habrá renovación de la ITV). De momento, el absentismo en la inspección se cifra entorno a un 40% de los conductores. (1 de cada 3 vehículos circulan sin ningún control sobre su estado).

¿Qué papeles deberías llevar en la guantera del coche?

El único documento que es esencial y obligatorio presentar a la hora de pasar la ITV es el original de la Tarjeta de la Inspección Técnica. También es aconsejable llevar el permiso de circulación, ya que sirve para comprobar que el vehículo se encuentra en perfecto estado y se ajusta a las características que lo describen.

 De no contar con el permiso de circulación, los operarios de la ITV podrán consultar en el Registro de la DGT este documento. Si lo que no se tiene es el original, también se podrá presentar una copia cotejada. Así pues, el único documento que es verdaderamente obligatorio y necesario llevar la ITV es la Tarjeta de la Inspección Técnica del Vehículo. 

Fuente: 20minutos, motor y movilidad.

 

¿Cubre el seguro de vida el fallecimiento por suicidio? Depende del caso

A pesar de que la ley excluye esta opción durante el primer año, existen circunstancias que pueden obligar a la aseguradora a pagar la póliza.

El artículo 93 de la Ley de Contrato de Seguro establece que, «salvo pacto en contrario, el riesgo de suicidio del asegurado quedará cubierto a partir del transcurso de un año del momento de la conclusión del contrato». Por suicidio, según los términos de la propia norma, debe entenderse la muerte causada «consciente y voluntariamente por el propio asegurado». A pesar de la aparente claridad del precepto, existen toda una serie de circunstancias que son examinadas por la justicia para validar la exclusión de la cobertura por parte de la aseguradora. Algunas de ellas se han puesto de manifiesto en un reciente caso resuelto por un juzgado de primera instancia de Lleida, que ha estimado la demanda interpuesta por la madre de un joven fallecido contra la compañía de seguros con el que este tenía una póliza de vida.

El joven, de 25 años, contrató el seguro con motivo de un viaje al extranjero para realizar un voluntariado de dos meses. Una vez finalizado el mismo, y durante una visita de turismo en otra ciudad, los guardias de seguridad del hotel en el que se hospedaba vieron como el asegurado caía el balcón de su habitación, falleciendo en el acto. Aún no se había cumplido el primer año del contrato.

La policía, tras investigar los hechos, determinó que la causa más probable de la muerte era el suicidio. Una versión que, sin embargo, rechazó la familia, que además alegó que se trataba de un joven vital, sin problemas conocidos y que había iniciado una serie de proyectos vitales incompatibles con el deseo de quitarse la vida. Según el relato de hechos probados de la sentencia, no existen pruebas ni elementos que permitan confirmar, sin género de dudas, la opción del suicidio.

Ante estas circunstancias, la familia decidió reclamar a la aseguradora el pago de la indemnización prevista en el contrato de seguro. Una solicitud que, sin embargo, fue rechazada por la compañía porque, según argumentó, el siniestro se encontraba excluido de cobertura. Se basó en el informe policial, un documento administrativo con una eficacia mayor que cualquier investigación privada, aseveró.

Carga de la prueba

La sentencia recuerda que, según ha establecido el Tribunal Supremo, basta con que los beneficiarios de la póliza acrediten la muerte del asegurado para desplazar a la aseguradora la carga de demostrar que se ha producido el hecho excluyente de la cobertura. En este caso, que el fallecimiento tuvo lugar como consecuencia de una actuación voluntaria.

Sin embargo, en el presente caso «no es posible determinar con el grado de certeza suficiente que la causa del fallecimiento del asegurado tuviera una etiología suicida», asevera el juez, que entiende que no están en absoluto claras las circunstancias que llevaron al joven a precipitarse por la ventana. Al no existir un pronunciamiento en este sentido ni en el certificado de defunción ni en el informe de la autopsia, el juez rechaza que puedan aceptarse «acríticamente» las conclusiones de la policía. Al contrario, deben ser analizadas y puestas en relación con el resto de elementos y pruebas, explica, y concluye que no existen motivos suficientes para acreditar la conclusión que alcanza: «En el informe (policial) constan datos sobre su comportamiento inmediatamente anterior al fatal suceso.

Al no haberse podido descartar otras opciones, «subsiste, por tanto, la duda y, al no haber probado la demandada que el asegurado se suicidó, debe hacer frente a sus compromisos actuales», concluye el juez, que condena a la aseguradora a pagar 100.000 euros más los intereses a la familia del fallecido.

Estos son los trámites que debes hacer para dar de baja el coche

desguace de coches

Puede que tu coche tenga muchos años o que decidas cambiarte a uno híbrido o eléctrico, ya que las restricciones de movilidad para determinados vehículos son cada vez mayores. Pero sea cual sea la razón por la que decidas cambiar de automóvil, debes saber que tienes que dar de baja el anterior. 

La baja definitiva se debe tramitar,en un CAT o Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos. En ellos se ocupan de realizar todos los trámites; hasta el de recogerlo en tu casa. Y es una gestión gratuita. Pero, además, incluso puedes obtener un pequeño ingreso, ya que el desguace puede tasarlo y ofrecerte una compensación por él. 

¿Dónde dar de baja el coche?

La gestión para dar de baja tu coche se debe realizar obligatoriamente en un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CAT) para su desguace y reciclado. 

Estos centros te entregarán un certificado de destrucción , desde los CAT se encargan de notificarlo a la Dirección General de Tráfico (DGT).

Y una vez que el vehículo haya sido reciclado, se emitirá un documento oficial denominado baja definitiva del coche. Este justificante te lo enviará el CAT al que hayas acudido, ya sea por correo electrónico o por correo postal.

¿Cómo puedo tener la baja definitiva?

Para dar de baja tu automóvil de forma definitiva no siempre es necesario acudir personalmente a estos centros de tratamiento de vehículos, sino que puedes organizar la recogida y reciclaje de tu coche desde las propias webs de estos centros

Y como de forma presencial, te deberá entregar el certificado de destrucción y la baja definitiva del turismo. Si recibes los dos, ya no será necesario que te comuniques con la DGT.

En caso de que no fuera posible emitir la baja definitiva de manera electrónica, debes acudir a la DGT y presentar el certificado de destrucción en la oficina de tu localidad, donde emitirán la baja definitiva manualmente.

¿Quién debe hacer la baja del coche?

Dar de baja el coche es una gestión personal, aunque si el titular del vehículo no puede hacerlo por cualquier circunstancia, es posible delegar en otra persona 

¿Qué documentos se necesitan?

Para depositar el vehículo en un desguace autorizado del territorio nacional y proceder después a desguazar el coche, se necesita tanto la identificación del propietario como la documentación del automóvil. 

¿Cuánto cuesta dar de baja un coche?

Dar de baja un coche no cuesta nada. Más bien sucede lo contrario. Y es que “se puede obtener un ingreso por el vehículo, ya que los desguaces pueden tasarlo y ofrecer una compensación a cambio del mismo”, 

Dar de baja un vehículo histórico

Si tienes un vehículo de época o histórico y lo destinarás a colección (o a exhibirlo), no debes llevarlo a un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CAT), ya que los coches depositados aquí se desguazan y reciclan. Para dar de baja un automóvil histórico hay que acudir a la Jefatura de Tráfico de tu provincia y solicitar la baja por registro electrónico, como señalan en la Dirección General de Tráfico.

* Por Blanca Álvarez

¿Me devolverán el importe de un vuelo cancelado?

Te corresponde una compensación automática si tú vuelo ha subido una cancelación.

La aerolínea tiene la obligación de devolver el importe del billete en caso de cancelación de un vuelo. Se entiende por cancelación de un vuelo, la no realización de un vuelo programado y en el que había al menos reservada una plaza. Los pasajeros tienen derecho a compensación económica y a reembolso del billete o a transporte alternativo.

¿Qué norma se aplica?

La normativa que se aplica en este caso es tanto la comunitaria como la española. La legislación europea es clara, el Reglamento 261/2004 del Parlamento Europeo (art. 4 y 8) establece que, ante la cancelación de un vuelo, las aerolíneas tienen el deber de:

  • Ofrecer a los viajeros el reembolso de su dinero en un plazo de siete días.
  • La conducción hasta el destino final lo más rápido posible.
  • La conducción hasta el destino en una fecha que convenga al viajero.

La normativa española considera que la práctica comercial desleal supone una infracción grave en materia de defensa de los consumidores y usuarios. Asimismo, la Ley de Competencia Desleal establece que se considera desleal omitir y ocultar información necesaria “para que el destinatario adopte o pueda adoptar una decisión relativa a su comportamiento económico con el debido conocimiento de causa”, apuntan desde el Ministerio.

A¿Cómo puedo reclamar?

Si eres uno de los afectados, puedes reclamar ante la aerolínea para que te devuelvan el importe de tu billete. ¿Cómo tienes que hacerlo y qué puedes conseguir? El abogado Ignacio Rivière sugiere seguir estos pasos:

  • Lo primero que debes hacer es mirar las condiciones de la cancelación en el billete.
  • En el caso de que sea low cost (en los que no está prevista la devolución), “tienes que requerir a la compañía, exigiendo la devolución del importe“.
  • Si la compañía no responde, antes de acudir a la vía judicial tienes la posibilidad de reclamar ante la Agencia Española de Seguridad Aérea, un trámite que se puede hacer online.
  • En última instancia, siempre te quedará recurrir a la acción judicial.

¿Qué puedes conseguir con la reclamación? “Puedes conseguir el importe del billete, por lo que es muy recomendable reclamar siempre”, señala el abogado.

En una catástrofe natural, ¿quién asume los daños?

En España la cobertura de estos daños la asume el Consorcio de Compensación de Seguros.

Este organismo, que depende del Ministerio de Economía y Empresa, es el que se hace cargo de responder a las reclamaciones de los afectados. Pero el fondo para las indemnizaciones lo aportamos entre todos, ya que en todas las pólizas que se pagan en España se incluye un recargo obligatorio que se destina a un fondo común que es gestionado por el Consorcio.

Los afectados por una catástrofe natural pueden verse en dos situaciones distintas:

  • Si tienen una póliza de seguros, será el Consorcio el que asumirá los daños ocasionados, a través del fondo común constituido con las aportaciones de las pólizas de seguro particulares.
  • Si no se tiene póliza de seguros, el cobro por los daños sufridos dependerá de la declaración de zona catastrófica por parte del Gobierno, y las correspondientes ayudas gubernamentales que pudiera fijar.

En el caso de las  lluvias torrenciales que afectaron a Murcia, Alicante, Valencia, Almería, Málaga y Madrid en septiembre de 2019, el Consorcio recibió cerca de 65.000 solicitudes, con un coste total estimado de 434 millones de euros.

Los daños causados en atentados terroristas o tumultos populares, también están cubiertos por este organismo. Los atentados vividos en Barcelona en 2018 también pusieron en marcha los mecanismos del Consorcio, que abonó 875.000 euros por los daños sufridos en viviendas y comunidades de vecinos, automóviles y daños personales.

El Consorcio, además, opera como asegurador del automóvil en aquellos casos en los que el vehículo no haya sido aceptado por las compañías aseguradoras, así como en los siniestros en los que el vehículo causante no tenga seguro, haya sido robado o sea desconocido (en este caso sólo se cubren daños personales). También asume la gestión de entidades aseguradoras en liquidación.